martes, 29 de diciembre de 2015

Feliz 2016

Un año sin asomarme por esta ventana. Y vuelvo precisamente hoy, cuando más espesa es la niebla, si, cerrada, luminosa y terca.

Por si estos días por si solos no fueran lo suficientemente chivatos. No te resumo el 2015, lo habrás visto desde no se sabe donde. Duro, un año muy duro. Y triste. 

En la política ni te cuento. Para vomitar. Perder tu alma por un puñado de votos, bueno, primero habría que ver si les faltan los 21 gramos.

Y los niños. Tanto niño muerto en el mar. Bajo escombros. En el desierto. Tanto niño muerto. 

Pues eso, que después de un año estamos peor. Yo por lo menos más triste y cansada. 

Vamos a hacer chinchin. Elige tu el brindis.