Como si fuera arena, así se desliza el tiempo entre mis dedos.
Como el cabello cuando acaricias o el agua de una fuente. Quizás la brisa nos diga donde se va..... como podemos perseguirlo.
Esa sensación de plenitud, de diluirte con la nada, eres parte de nada y de todo. De repente es ayer. De repente es hace treinta años. Y te sientes la misma persona aunque sabes que no es cierto. Y cierras los ojos y te llega ese aroma, da igual a que, y tu sigues metiendote en el pasado, a empujones, pero no cabes.
Nada cabe porque no existe. Ni el amor.
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